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Historia de México

La latinidad y su sentido en América Latina
Manuel Lucena Salmoral
España

Universidad Nacional Autónoma de Mèxico

ISBN 968-837-093-2

Respecto al temario presentado respondemos muy brevemente el punto primero para centrarnos en el segundo, que es más interesante para nosotros.

1.- ¿Qué es la latinidad? Estimamos que es un vocablo de ámbito cultural - y por lo tanto impropio, ya que sería mas propio denominarlo la romanidad- con el que se pretende tipificar el comportamiento cultural de los grupos meridionales y fundamentalmente, centro y occidente de Europa. Ecuadra así a italianos, españoles, portugueses y la mayor parte de los franceses. Su identidad cultural parece derivar de una coyuntura histórica de vida en común: la antigua Roma. En la latinidad no suelen incluirse otros espacios dominados también por la antigua Roma, como el norte de África y el Mediterráneo Oriental, donde el único elemento común predominante para la exclusión parece ser la religión mahometana o el uso de lenguas semíticas, por oposición a religión católica y lenguas románicas.

El término latinidad parece inadecuado por cuanto los pueblos italiano, español, portugués y francés tienen componentes muy divergentes: étnicos, lingüísticos y culturales. Baste recordarlos durante la Edad Media y Moderna; de hecho la latinidad del mismo Imperio Romano, podría ser objeto de mucha discusión en los planos étnico y cultural, pues no hay que olvidar que los latinos fueron siempre una minoría dentro de la misma península italiana.

¿Qué relación guarda la latinidad con la religión, la lengua y la cultura? En el sentido estricto la religión católica, al menos desde el punto de vista formal, es el único común denominador de estos pueblos llamados latinos. Sus lenguas son románicas o derivadas del latín, y es otro punto de convergencia, pero en el pasado. En cuanto a sus culturas son obviamente muy diferenciadas, es más, dentro de cada una de las culturas nacionales globales existen otras culturas nacionales, donde incluso se hablan lenguas no románicas (euskera, por ejemplo, en el caso de España).

¿Qué relación guarda la latinidad con Roma y el mundo Mediterráneo? La relación parece ser histórica o del ancestro cultural, pues en la actualidad, el mundo mediterráneo no puede considerarse latino, sino predominantemente árabe. Portugal, uno de los llamados países latinos, es además atlántico y Francia es mucho más atlántica que mediterránea. La misma España no tiene nada de mediterránea en su cornisa cantábrica. El Mediterráneo fue el espacio civilizado por la antigua Roma. Su cultura se impuso en la zona y le dio un carácter unificador, que se perdió luego en el medioevo con las invasiones de otros pueblos, portadores de otras culturas. ¿Quedaron o permanecieron algunos patrones culturales característicos de la cultura romana en los pueblos que hoy se denominan latinos? Es difícil saberlo, y más aún definirlos. Desde un punto de vista científico la respuesta probable es que no. La relación sugerida es, por esto, puramente histórica.

¿Se puede hablar de una solidaridad eurolatina? Existe un dicho español, según el cual "no hay peor cuña que la del mismo palo". Es quizá lo único que podría hacer presuponer tal solidaridad. Verdaderamente la historia moderna y contemporánea es un ejemplo vivo de la falta de solidaridad entre los pueblos francés, español, portugués e italiano y nada, en la actualidad, permite suponer que esto sea cosa del pasado. La solidaridad entre los pueblos europeos denominados latinos es un presupuesto gratuito que suele interpretarse como opacado por los intereses nacionales, pero la realidad es que lo único que existe son las huellas de esos intereses nacionales y es muy dudoso presuponer, a la vista de ellos, tal solidaridad, que no aparece en ningún sitio. Los obstáculos franceses a la entrada de España y Portugal en el Mercado Común, parecen la prueba más elocuente de esta falta de solidaridad. Las únicas solidaridades recientes entre dichos pueblos, fueron establecidas por regímenes fascistas, que creían precisamente en el mito de la latinidad, y obedecían a intereses de los gobernantes.

2.- ¿Qué sentido tiene para América Latina este calificativo?
América Latina es un término ambiguo con el que se alude a tres ámbitos muy diferentes:

1°.- Un conjunto de países americanos muy diferentes entre sí, cuyo común denominador es haber sido colonizados durante la Edad Moderna por pobladores españoles, portugueses y franceses, a los que denomina latinos.
2°.- Un conjunto de países americanos que hablan lenguas derivadas del latín, como el español, el portugués o el francés.
3°.- Un conjunto de países americanos que han tenido la influencia cultural de unas naciones europeas que, en la Edad Antigua, fueron civilizadas por Roma.

América Latina tiene, así, tres significantes diferentes, como lo son la etnia o el hombre resultante de la antigua colonización de los "latinos", la lengua (derivadas del latín) o la cultura (conformada sobre lejanas bases romanas). Los tres elementos de etnia, lengua y cultura, son en realidad los únicos verdaderamente clasificatorios que podemos establecer en el campo de la cultura para diferenciar a los pueblos y raramente, dicho sea de paso, suelen confluir en un mismo vocablo. Lo usual es que los términos etnia, lengua y cultura, sean diferentes en casi todos los pueblos.

Una crítica exigente al empleo de América Latina en los tres planos citados obligaría a descartar dicho vocablo, por inadecuado. En el ámbito étnico, es indudable que ningún habitante actual de Bolivia, Argentina o Venezuela, pongamos por caso, puede considerarse latino, como tampoco ninguno de los pobladores españoles y portugueses del siglo XVI. Tampoco fueron latinos lo habitantes de la Hispania, la Galia o la Lusitania en la Antigüedad. Aún dentro de la misma península italiana los latinos fueron siempre una minoría étnica, como hemos dicho. Encontrar un biotopo latino en América debe ser aún más difícil que hallarlo en la Península Ibérica y esto último es casi imposible.

Desde el punto de vista fisiológico tampoco parece que existe una América Latina. Las lenguas habladas hoy en día en los países que antaño fueron colonizados por los españoles, portugueses y franceses, son definidas como lenguas románicas, pero no latinas. La lengua latina no se cultiva salvo en algunas universidades - lamentablemente cada vez menos - y quizá en algunos exóticos conventos. Más apropiado, desde esta perspectiva, sería llamarla América Románica, mas no Latina. Lo que ocurre es que entonces el calificativo crearía aún más confusión.

Desde el plano cultural la existencia de una cultura latinoamericana ha sido discutida hasta la saciedad. El debate viene desde los tiempos de Hegel y no está enterrado aún. La consideración de que tal cultura, en el hipotético caso de que exista, se denomine latinoamericana, ha encendido las más duras polémicas en las que no queremos entrar ahora. Desde un punto de vista puramente crítico y superficial, pero científico, a la vez, es ineludible que la denominada América Latina comprende un sin fin de culturas varias, con componentes muy diferenciativos procedentes de las culturas indígenas, africanas y europeas. Es difícil dar lo que no se tiene y la realidad es que ni España, ni Portugal, ni Francia, ni la América Indígena, ni África tenía una sola cultura, como tampoco la tuvo ni la tiene la Gran Bretaña, afortunadamente. Si algo caracteriza a América, es precisamente la mezcla de culturas.

Pero dejando aparte el problema de que, desde el punto de vista crítico no existe una América Latina no en lo étnico, ni en lo lingüístico, ni en lo cultural, tenemos que admitir la realidad en que vivimos y que los individuos de unas países de América gustan denominarse así mismos como latinoamericanos, por razones muy diversas que intentan explicarnos, en parte, los filósofos. Desde esta hipótesis, resulta ineludible que América Latina existe sólo en lo cultural. No se alude a la lengua y ni remotamente a la etnia, que afortunadamente es variopinta. De aquí que la pregunta. ¿Es América Latina un calificativo racial o cultural? nos parezca perfectamente gratuita. América Latina se usa como calificativo de una pretendida cultura envolvente de los países americanos, que antaño fueron colonizados por españoles, portugueses y franceses. Teóricamente comprende, dentro de ella tres grandes áreas culturales - menos discutibles, pero también confusas desde el punto de vista científico- que son América Española o Hispanoamérica, América Lusitana o Lusoamérica y América Francesa o Francoamérica. A veces se reúnen las áreas hispanoamericana y lusoamericana como Iberoamérica, aunque los españoles pretenden que todo se llame Hispanoamérica. No discuto lo justo o injusto de estos títulos, porque los problemas de los justos títulos han creado siempre enconadas e interminables discusiones en este mundo. Lo que si deseamos señalar ahora, por considerarlo oportuno, es que el uso que se hace del calificativo de Latina, aplicado a América, y desde la perspectiva indicada de lo cultural, se proyecta también en varios ángulos diferentes:

1°.- América Latina es un conjunto de países que tienen una cultura dependiente, fundamentalmente en lo tecnológico, de la América sajona o de la cultura anglonorteamericana. Para algunos, la dependencia está establecida también con los países occidentales de Europa.
2°.- América Latina es la cultura de unos países americanos que son objeto de explotación económica por el capitalismo internacional, y por el norteamericano en particular.
3°.- América Latina es una cultura en la que los patrones de comportamiento se rigen por el voluntarismo y los sentimientos humanos, en oposición a la razón y al positivismo que impera en la cultura norteamericana, que se le opone por vecindad.

Estos resultados de la dependencia, de la explotación económica y del predominio de unos valores sobre otros, vuelve aún más complejo el problema de delincación de tal cultura, como es de sobra sabido.


¿Se puede hablar de una o de varias Américas Launas? En sentido estricto, ya lo hemos dicho, no puede hablarse de una América Latina, pero en sentido amplio si se está haciendo. Y se hace así, entendemos, por conjuntar fuerzas frente a la cultura anglosajona de América. Se trata de decir que cuanto en América no es la cultura sajona es la otra, a la que se llama Latina. Lo que ocurre es que el latinoamericano es perfectamente consciente de que, dentro de la hipotética cultura latina, hay tres áreas bien diferenciadas, como son la hispanoamericana, la lusoamericana y la francoamericana, y deriva inexorablemente a afirmar que existen varias Américas Latinas. Cada una de éstas es a su vez, una cultura compleja. La mayor de todas es hispanoamericana, por comprender numerosas o poderosas culturas nacionales dentro de ella, que a su vez, tienen infinidad de-culturas regionales dentro de las culturas nacionales dominantes. La cultura lusoamericana está identificada con una sola cultura nacional, aunque tiene también dentro de sí, numerosas culturas regionales. La cultura francoamericana tiene menos variantes, pero de extraordinario interés científico.

¿Qué relación guarda el calificativo América Latina con el de hispano o ibero? Ya hemos dicho que ninguno en sentido estricto. El hispano tiene de latino tanto o menos que de árabe, visigodo, hebreo, suevo o vándalo, étnicamente hablando, y el ibero no tenía nada que ver con el latino, salvo quizá, haber sido exterminado por alguno que otro general latino que mandara las legiones romanas. Hispano era el habitante de la Hispania en la época romana, pero desde el punto de vista del espacio cultural romanizado en la Península Ibérica (que no lo fue toda). Ibero es un calificativo cultural que se aplica a unos pueblos (no uno solo), que tenían unos rasgos materiales y espirituales comunes y que a comienzos del siglo v a.C., ocuparon las zonas peninsulares del Mediterráneo y el valle del Ebro (hasta aproximadamente Zaragoza), Murcia y Albacete y Andalucía (salvo la zona occidental). La pregunta formulada resulta así perfectamente descabellada, pues trata de relacionar un término inapropiado, pero de uso cultural, con un término étnico. Debería plantearse en la misma perspectiva cultural, y de esta forma ¿Qué relación guarda el calificativo de América Latina con los de América Hispana o Hispanomérica y América Ibérica o Iberoamérica? En este sentido, sí la entenderíamos y creemos que está contestada en su mayor parte. En una terminología exigente, ya hemos dicho que sería muy difícil sostener la existencia de una cultura hispanoamericana o iberoamericana, y menos aún la latinoamericana, pero en el terreno del uso, se considera que la cultura hispanoamericana, es la mayor de las componentes de la cultura latinoamericana, junto con la lusoamericana y la francoamericana. El término cultura iberoamericana, muy en uso también, deja muy opacada a la cultura francoamericana.

Volviendo otra vez al uso, es indudable que en algunas áreas de América, fundamentalmente en los Estados Unidos, se está poniendo en vigor, y cada vez más, el término "hispano". Creemos que trata de calificar a un individuo de lengua española, y reacio a aceptar la lengua inglesa y la cultura anglosajona, que vive en los Estados Unidos. No parece que el término hispano cobije también a los brasileños que residen en los Estados Unidos y desde luego, es evidente que no califica a los francocanadienses. El hispano parece ser así un tipo definido de latinoamericano: el de lengua española. Es también el que configura la oposición más violenta a la integración cultural y lingüística en los Estados Unidos. Ahora bien, ésta consideración del hispano, es relativamente reciente y peculiar.

¿En que situación histórica es adoptado -el calificativo de "latina"? Evidentemente el término de latina para América fue inventado en la Francia imperialista de Napoleón ni, pero no fue adoptado por América, sino hasta el presente siglo, y con objeto de enfrentar una cultura americana a la anglosajona, que pretendía dominar el continente. En este sentido, el calificativo se ha adoptado con un significado de oposición, de enfrentamiento, de lucha contra lo angloamericano. Lleva implícitamente, un carácter reivindicativo: por ello trata de aunar dentro de sí, todas las culturas que no son la angloamericana.

¿Existe una solidaridad latinoamericana? Verdaderamente la historia es bastante parca en mostrarnos ejemplos de esta solidaridad. Las solidaridades americanas son más bien un invento de los Estados Unidos, pero se han dado algunas coyunturas en que la solidaridad de algunos pueblos de Latinoamérica (no de toda Latinoamérica) ha funcionado esporádicamente: Congreso de Panamá, guerra contra la escuadra española del Pacífico, Segunda Guerra Mundial, guerra de las Malvinas, etcétera. Naturalmente todo esto es muy discutible, y los ejemplos de insolidaridad son a veces más numerosos que los solidarios, pero es indudable que las comunicaciones están robusteciendo cada vez más estos sentimientos y es posible que Latinoamérica nos sorprenda un día con esta actitud. Lo que si creemos es que Latinoamérica es hoy más solidaria que hace 25 o 50 años, como también lo es Hispanoamérica.

¿Puede darse a través de la latinidad una solidaridad euroamericana? Todavía son más raros los casos que la historia nos ofrece, y la reciente guerra de las Malvinas está en el ánimo de todos. Quisiéramos ser optimistas y contestar que sí a esta pregunta. Sería lo más esperanzador, pero ya dijimos que desde nuestro punto de vista, los denominados países "latinos" de Europa están en mayor insolidaridad que la misma América Latina, motivo por el cual creemos muy difícil que pueda existir. La pregunta no tiene así más que una respuesta, y es que es un deseo de todos como quizá las de tantas utopías.

Respecto al punto tercero vamos a hacer unas brevísimas anotaciones. ¿Qué sentido tiene la disyuntiva "latinismo frente a sajonismo" en Europa y América? Verdaderamente creemos que dicha disyuntiva tiene escaso o nulo sentido en Europa. La Gran Bretaña, expresión más nítida, aunque realmente muy discutible, de lo que sería la cultura sajona, ha perdido su poder dominante en Europa y, con ello, la agresividad que despertaba en épocas pasadas en los países "latinos", concretamente España y Francia. Los Estados Unidos, la otra expresión de esa cultura sajona, se consideran americanos y no europeos y poseedores de una cultura muy peculiar. Parece así que los países "latinos" de Europa no se sienten amenazados en absoluto por la cultura sajona, salvo intromisiones en el campo de la lingüística técnica, y conviven con ella. En América el problema es diferente, dado el papel dominante que tiene la cultura norteamericana. Los países "latinos" se sienten avasallados por el avance de una cultura imperialista como la norteamericana, y tratan de enfrentársele con la conformación de su cultura latina.

¿Existe una raíz común para la historia de ambas expresiones, cuyo conocimiento pueda superar la disyuntiva? La disyuntiva está planteada en el terreno del imperialismo, no en el histórico. La cultura norteamericana se proyecta sobre Latinoamérica, apuntalada por la explotación económica y por la dirección política. Si desaparecieran éstas, es posible que la disyuntiva desapareciera.

¿No es el sajonismo una expresión cultural más homogénea, frente a una cierta dispersión latina en los pueblos que aceptan este calificativo en Europa y América? En el panorama europeo, la cultura sajona tiene un rango similar a la cultura francesa, italiana, española o portuguesa, por lo que no se recurre usualmente a reunir todas éstas en una "latina". En el marco americano, el problema es diferente, ya que la cultura sajona (norteamericana) ha englobado dentro de sí otros muchos componentes culturales (holandeses, franceses, alemanes, etcétera) y ha formado una cultura dominante que intenta imponerse a las otras culturas existentes en América. Las culturas "latinas" de América están sin embargo bien configuradas y quizá por ello, son dispersas frente a la agresión cultural.

¿Cómo se puede llegar a una mayor comprensión de las diversas expresiones culturales que forman Euro-América permitiendo un amplio diálogo? La pregunta es confusa, pero parece plantearse en el terreno de un diálogo entre los países "latinos" de Europa y los de América. En este sentido, es indudable el deseo de colaboración y cooperación por parte de los países "latinos" de Europa hacia Latinoamérica, si bien tal deseo viene siempre condicionado por sus propios intereses nacionales, más que por una colaboración desinteresada. Por parte de los países latinoamericanos, existe también cierta inclinación al diálogo y la colaboración con los "países latinos" de Europa, pero condicionado igualmente por sus intereses nacionales. Es difícil romper la barrera de los nacionalismos en los países "latinos", salvo en el terreno de lo puramente cultural.

¿Cómo se plantea este conflicto en los Estados Unidos con los grupos hispanohablantes? Actualmente, y es bien sabido, con una absoluta falta de diálogo. La política de tolerancia del gobierno norteamericano hacia los hispanohablantes que es la de la cultura dominante hacia la dominada, se endureció desde hace unos cuatro años, a la vista de los pocos resultados obtenidos. El constante crecimiento de los hispanos y la tendencia a enquistarse en unidades culturales cerradas, impermeables a la cultura norteamericana, motivaron un endurecimiento de la imposición cultural, cuyos resultados no conocemos aún bien,a la vista del poco tiempo que se ha experimentado. El sentimiento de solidaridad entre los hispanos, no obstante, parece ir cada vez más en aumento y el conflicto con la cultura impuesta, puede presentarse en un tiempo relativamente breve.

 

 
     
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Friedrich Fröbel.
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