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Historia de México Visión de los vencidos
Ediciones de la biblioteca del Estudiante Universitario ISBN 968-36-8202-2
PRESAGIOS DE LA VENIDA DE LOS ESPAÑOLES Introducción Los
documentos indígenas que se presentan en los trece primeros
capítulos de este libro comprenden hechos acaecidos desde
poco antes de la llegada de los españoles a las costas
del Golfo de México, hasta e! cuadro final, México-Tenochtitlan
en poder de los conquistadores. Los dos últimos capítulos,
el XIV Y el XV ofrecen a manera de conclusión, la relación
acerca de la Conquista, escrita en 1528 por varios informantes
anónimos de Tlatelolco, así como unos cuantos ejemplos
de célebres icnocuícatl "cantares tristes"
de la Conquista. Los presagios, según los informantes de Sahagún Primer
presagio funesto: Diez años antes de venir los españoles
primeramente se mostró un funesto presagio en el cielo.
Una como espiga de fuego, una como llama de fuego, una como aurora:
se mostraba como si estuviera goteando, como si estuviera punzando
en el cielo. Segundo
presagio funesto: que sucedió aquí en México:
por su propia cuenta se abrasó en llamas, se prendió
en fuego: nadie tal vez le puso fuego, sino por su espontánea
acción ardió la casa de Huitzilopochtli. Se llamaba
su sitio divino, el sitio denominado "Tlacateccan" ("Casa
de mando") . Tercer presagio funesto: Fue herido por un rayo un templo. Sólo de paja era: en donde se llama "Tzummulco".1 El templo de Xiuhtecuhtli. No llovía recio, solo lloviznaba levemente. Así, se tuvo por presagio; decían de este modo: "No más fue golpe de Sol." Tampoco se oyó el trueno. Cuarto presagio funesto: Cuando había aún Sol, cayó un fuego. En tres partes dividido: salió de donde el Sol se mete: iba derecho viendo a donde sale el Sol: como si fuera brasa, iba cayendo en lluvia de chispas. Larga se tendió su cauda; lejos llegó su cola. Y cuando visto fue, hubo gran alboroto: como si estuvieran tocando cascabeles. Quinto presagio funesto: Hirvió el agua: el viento la hizo alborotarse hirviendo. Como si hirviera en furia, como si en pedazos se rompiera al revolverse. Fue su impmso muy lejos, se levantó muy alto. Llegó a los fundamentos de las casas: y derruidas las casas, se anegaron en agua. Eso fue en la laguna que está junto a nosotros. Sexto presagio funesto: Muchas veces se oía: una mujer lloraba; iba gritando por la noche; andaba dando grandes gritos:
Séptimo
presagio funesto: Muchas veces se atrapaba, se cogía
algo en redes. Los que trabajaban en el agua cogieron cierto pájaro
ceniciento como si fuera grulla. Luego lo llevaron a mostrar a
Motecuhzoma, en la Casa de lo Negro (casa de estudio mágico).
Octavo presagio funesto: Muchas veces se mostraban a la gente hombres deformes, personas monstruosas. De dos cabezas pero un solo cuerpo. Las llevaban a la Casa de lo Negro; se las mostraban a Motecuhzoma. Cuando las había visto luego desaparecían.3 Testimonio de Muñoz Camargo (Historia de Tlaxcala, escrita en castellano por su autor)4 Diez
años antes que los españoles viniesen a esta tierra,
hubo una señal que se tuvo por mala abusión, agüero
y extraño prodigio, y fue que apareció una columna
de fuego muy flamígera, muy encendida, de mucha claridad
y resplandor, con unas centellas que centelleaba en tanta espesura
que parecía polvoreaba centellas, de tal manera, que la
claridad que de ellas salía, hacía tan gran resplandor,
que parecía la aurora de la mañana. La cual columna
parecía estar clavada en el cielo, teniendo su principio
desde el suelo de la tierra de do comenzaba de gran anchor, de
suerte que desde el pie iba adelgazando, haciendo punta que llegaba
a tocar el cielo en figura piramidal. La cual aparecía
a la parte del medio día y de media noche para abajo hasta
que amanecía, y era de día claro que con la fuerza
del Sol y su resplandor y rayos era vencida. La cual señal
duró un año, comenzando desde el principio del año
que cuentan los"naturales de doce casas, que 'Verificada
en nuestra cuenta castellana, acaeció el año de
1517. El segundo prodigio, señal, agüero o abusión que los naturales de México tuvieron, fue que el templo del demonio se abrasó y quemó, el cual le llamaban el templo de Huitzilopuchtli, sin que persona alguna le pegase fuego, que está en el barrio de T1acateco.Fue tan grande este incendio y tán repentino, que se salían por las puertas de dicho templo llamaradas de fuego que parecía llegaban al cielo, y en un instante se abrasó y ardió todo, sin poderse remediar cosa alguna "quedó deshecho", locual, cuando esto acaeció, no fue sin gran alboroto y alterna gritería, llamando y diciendo las gentes: "¡Ea Mexicanos! venid a gran prisa y con presteza con cántaros de agua a apagar el fuego", y así las más gentes que pudieron acudir al socorro vinieron. Y cuando se acercaban a echar el agua y querer apagar el fuego, que a esto llegó multitud de gentes, entonces se encendía más la llama con gran fuerza, y así, sin ningún remedio, se acabó de quemar todo. El tercer prodigio y señal fue rayo cayó en un templo idolátrico que tenía la techumbre pajiza, que los naturales llamaban Xacal, el cual templo los naturales llamaban Tzonmolco, que era dedicado al ídolo Xiuhtecuhtli, lloviendo una agua. menuda como una mullisma cayó del cielo sin trueno ni relámpago alguno sobre el dicho templo. Lo cual asimismo tuvieron por gran abusión, agüero y prodigio de muy mala señal, y se quemó y abrasó todo. El cuarto prodigio fue, que siendo de día y habiendo sol, salieron cometas del cielo por el aire y de tres en tres por la parte de Occidente "que corrían hasta Oriente", con toda fuerza y violencia, que iban desechando y desapareciendo de sí brasas de fuego o centellas por donde corrían hasta el Oriente, y llevaban tan grandes colas, que tomaban muy gran distancia su largor y grandeza; y al tiempo que estas señales se vieron, hubo alboroto, y asimismo muy gran ruido y gritería y alarido de gentes. El quinto prodigio y señal fue que se alteró la laguna mexicana sin viento alguno, la cual hervía y rehervía y espumaba en tanta manera que se levantaba y alzaba en gran altura, de tal suerte, que el agua llegaba a bañar a más de la mitad de las casas de México, y muchas de ellas se cayeron y hundieron; y las cubrió y del todo se anegaron. El sexto prodigio y señal fue que muchas veces y muchas noches, se oía una voz de mujer que a grandes voces lloraba y decía, anegándose con mucho llanto y grandes sollozos y suspiros: ¡Oh hijos míos! del todo nos vamos ya a perder... e otras veces decía: Oh hijos míos ¿a dónde os podré llevar y esconder...? El
séptimo prodigio fue que los laguneros de la laguna
mexicana, nautas y piratas o canoístas cazadores, cazaron
una ave parda a manera de grulla, la cual incontinente la llevaron
a Motecuhzoma para que la viese, el cual estaba en los Palacios
de la Sala Negra habiendo ya declinado el sol hacia el Poniente,
que era de día claro, la cual ave era tan extraña
y de tan gran admiración, que no se puede imaginar ni encarecer
su gran extrañeza, la cual tenía en la cabeza una
diadema redonda de la forma de un espejo redondo muy diáfano,
claro y transparente, por la que se veía el cielo y los
mastelejos "y estrellas" que los astrólogos llaman
el signo de Géminis; y cuando esto vio Motecuhzoma le tuvo
gran extrañeza y maravilla por gran agüero, prodigio,
abusión y mala señal en ver por aquella diadema
de aquel pájaro estrellas del cielo. El octavo prodigio y señal de Mexico, fue que muchas veces se aparecían y veían dos hombres unidos en un cuerpo que los naturales los llaman Tlacantzolli.5 Y otras veían cuerpos, con dos cabezas procedentes de un solo cuerpo, los cuales eran llevados al Palacio de la Sala N egra del gran Motecuhzoma, en donde llegando a ella desaparecían y se hacían invisibles todas estas señales y otras que a los naturales les pronosticaban su fin y acabamiento, porque decían que había de venir el fin y que todo el mundo se había de acabar.y consumir, e que habían de ser creadas otras nuevas gentes e venir otros nuevos habitantes del mundo. Y así andaban tan' tristes y despavoridos que no sabían qué juicio sobre esto habían de hacer sobre cosas tan raras, peregrinas, tan nuevas y nunca vistas y oídas. Los presagios y señales acaecidos en Tlaxcala
Sin estas señales, hubo otras en esta provincia de Tlaxcala
antes de la venida de los españoles, muy poco antes. La
primera señal fue que cada mañana se veía
una claridad que salía de las partes de Oriente, tres.
horas antes que el sol saliese, la cual claridad era a manera
de una niebla blanca muy clara, la cual subía hasta el
cielo, y no sabiéndose qué pudiera ser ponía
gran espanto y admiración.
1 Tzummulco o Tzomolco: "en el cabello mullido", era uno de los edificios del Templo Mayor de Tenochtitlan. 2 El texto parece referirse a Cihuacóatl que gritaba y lloraba por la noche. Es éste uno de los antecedentes de la célebre "llorona". 3 Sección tomada de los "Informantes de Sahagún": Códice Florentino, cap. 1 (versión del náhuatl del doctor Garibay).
5 Tlacantzolli: "hombres estrechados" o como nota Muñoz Camargo, "dos hombres unidos en un cuerpo".
7 Historia de Tlaxcala, de Muñoz Camargo, lib II, cap. I. |
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| Protejamos
a la nueva generación: no los dejemos crecer en el vacío
y la nada para eludir el trabajo duro, para la introspección y
el análisis sin acciones o para los actos mecánicos sin
pensamiento ni consideración Friedrich Fröbel. |
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